La calle principal ofrece una vista espléndida de la pequeña ciudad de Murten. Las fachadas, junto con las arcadas de los siglos XVII y XVIII, son una obra maestra del Barroco.
Cada casa encierra una historia, como por ejemplo el hotel “Zum Schwarzen Adler”, el hotel más antiguo de Murten. El edificio consta de dos casas, que se fusionaron en el siglo XVI. Se las reconoce por el escudo de la fonda, realizado en hierro forjado.
Hoy en día todos los rótulos de las empresas han de ser sencillos, y los letreros luminosos están prohibidos dentro del casco antiguo, para mantener la fisonomía de la ciudad.