El Rübenloch es una joya del gótico tardío, que corona de manera armoniosa la calle principal.
Fue adquirida en 1874 por el municipio con el fin de derribar el edificio y construir una calle que conectara la calle principal con la estación de trenes (coincidiendo con la apertura de la línea ferroviaria Broyetal en 1876). Por suerte, la falta de medios financieros hizo que el proyecto fracasara.